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viernes, 27 de mayo de 2016

LUCHA DE RAZAS (Marco, 1952)





Editorial: Marco
Año: 1952
Ejemplares:  60
Dibujos:  Martínez Osete
Guión:  J. B. Artés
Tamaño:  17 x 24 cm. 
Páginas:  10 + Cubiertas
Precio:  1 pta.


Colección editada por Marco en 1952, una época de plena ebullición sectorial y en la que los personajes del tebeo eran claramente definidos en toda su dimensión. No parecía una buena estrategia poner en el mercado una colección sin héroe específico, sin que éste diera cobertura nominativa a la publicación. Editorial Marco lo sabía, de hecho todas sus colecciones de esos años se amparaban en un héroe concreto: El Puma, Red Dixon, El Príncipe Dani, Castor el Invencible, etc. Sin embargo no sucedió así con esta colección, entre otras cosas porque la lucha entre pieles rojas y blancos venía siendo un argumento recurrente en la editora.

Primero fue una colección de relatos folletinescos (principios de los años 30) titulada Pieles Rojas contra Blancos; colección que fue acompañada por un antetítulo revelador: Lucha de Razas. Más tarde, ya en los años 40, en 1945, para ser precisos, y dentro de la revista Mundo Infantil, volvería a repetir –esta vez en forma de historieta y con Boixcar en la parte gráfica— con relatos seriados de idéntico título: Pieles Rojas contra Blancos.

Así pues, con la presente colección Marco apostaba de nuevo por una cabecera de ciertas garantías. No sólo por la experiencia ya vivida, sino porque el cine y la literatura popular habían ido labrado un caldo de cultivo muy propicio a esa atmósfera de gresca entre indios y cowboys.

Fue parcelada en tres series (24 + 24 + 12), lo que hacía un total de 60 cuadernos. Cada uno protagonizado por un personaje distinto: Wennonga, Satanta y Caballo Negro, respectivamente. Martínez Osete, que sin duda se encontraba en un buen momento creador, hizo un trabajo limpio y honesto, como en él era habitual. El guión fue obra de su cuñado J. B. Artés (Joaquín Berenguer Artés).

La introducción del primer cuaderno decía así: A través de estos episodios queremos dar a conocer la historia de las grandes naciones indias hoy casi extinguidas. En los sucesivos cuadernos que se irán publicando conoceréis en forma gráfica las costumbres y hazañas de los mohicanos, hurones, cree, iroqueses, cheroquees, shawnees, choctaws, osages, pawnees, dakotas, cheyennes, kiowas, comanches, apaches, chiricahua, navajos, etc.” Una promesa sin duda excesiva, aunque por la colección desfilaron un muestrario de indios de lo más diverso.


Aunque no hemos podido comprobarlo, es más que probable que la presente colección estuviese basada en los folletines aparecidos dos décadas atrás. Al menos así se desprende de la leyenda “Adaptación Gráfica” que figuró en la cabecera. Aunque también sabemos que J. B. Artés participó de la misma, suponemos que como adaptador.  






















Portada y página interior del cuaderno núm. 1

martes, 20 de octubre de 2015

EL LINCE, EL SHERIFF INMORTAL (Harpo, 1947)








Editorial: Ediciones Harpo
Año: 1947
Ejemplares:  6 (en dos tamaños)
Dibujos:  Jim Lewis (Luís Poch?)
Guión:  Capitán CH Ferry  
Tamaño:  17 x 24 y 22 x 31 cm. 
Páginas:  8 y 16 + Cubiertas
Precio:  1 y 1,50 pta.


Los héroes de fonología anglófona fueron una constante en nuestro país a lo largo de varias décadas del siglo anterior, especialmente en el segmento de la literatura popular. Novelas y tebeos aprovecharon una corriente que en muchos casos llegó a ser obsesiva. Lo inglés vendía. O mejor dicho, lo americano. Hasta el punto que hasta el mismísimo dibujante se prestaba a veces --como en el caso de esta cabecera-- a trasmutar su nombre por el de un supuesto autor foráneo (Jim Lewis). La pretensión era clara: conferir a la serie un mayor carácter o enjundia internacional. Aunque, con toda seguridad, se trató de un dibujante autóctono que bien pudo ser Luis Poch, uno de los fundadores, junto a Joaquín De Haro, de esta editora que tantas veces cambió de nombre. 

Pero las connotaciones anglosajonas no quedaron ahí. La editorial, en un alarde de atrevimiento extremo, presentó los guiones de los cuadernos como adaptaciones de novelas escritas por el Capitán C. H. Ferry. Un canto al sol que poco o nada repercutió en la buena salud de la colección, como se deduce de los exiguos seis ejemplares que alcanzó a editar entre los dos formatos en que fue presentada. Curiosamente esta obsesión por lo anglófono no llagó a salpicar al título central de la colección.

La editorial propuso una curiosa estrategia promocional. Los lectores tenían que mandar tres cupones a la editorial y a cambio recibían un carnet impreso a dos colores con su nombre y el título de Sheriff. Además podían participar en el sorteo de “un flamante traje típico de cow-boy del oeste”. Pero ni por esas la colección pudo remontar el vuelo.    

No obstante, la serie mostró cierto encanto y fuerza visual, como la mayoría de las cabeceras impulsadas por la pareja Joaquín De Haro y Luis Poch a través de los sellos de De Haro, Harpo y Hércules. El Lince, el Sheriff Inmortal lucía un atuendo de lo mas notorio, en el que destacaba un antifaz verde y una camisa con chorreras de carácter étnico. Y entre sus muchas cualidades destacaban dos: una vista con la agudeza del águila y una agilidad de felino; de ahí el apodo. Un justiciero al que acompañaban en sus tareas dos simpáticos vejestorios: Dinamita Pat y Spark el Araña.


La colección no tuvo más mérito o valor que la vistosidad de sus portadas. Y quizá también el haber sido locomotora de otros felinos del tebeo español: El Puma, Pantera Negra, Sahib Tigre… incluso pudo inspirar a otro cowboy de igual nombre --ya en los años sesenta--, esta vez editado por Gemex. Fue presentada dentro de un concepto global titulado Colección Hombres del Colt; bajo el que supuestamente irían apareciendo otros personajes ambientados en el oeste americano y que finalmente no llegaron a salir.



















Portada y página interior de los cuadernos núm. 2 y 5, respectivamente

sábado, 12 de septiembre de 2015

KID RONEY (Esteller y Sangés, 1941)




Editorial: Esteller y Sangés
Año: 1941
Ejemplares:  5

Dibujos:  Nogueras
Guión:
Tamaño:  16,5 x 23 cm. 
Páginas:  11 + Dorso
Precio:  40 cts.




Al abrigo de la fiebre editora sectorial que siguió a la conclusión de la guerra civil, algunas imprentas se animaron a probar suerte en campo de la edición, sumándose así a la corriente de hacer de la viñeta una fuente de negocio. Fuente de negocio que en no pocos casos desembocó en un enorme desencanto, como sucedió con Esteller y Sangas, una industria gráfica barcelonesa cuya actividad básica venían siendo las Artes Gráficas en todas sus vertientes. Salvo la edición, donde apenas había experimentado.

Con anterioridad a la presente cabecera, Esteller y Sangés había probado con cierto éxito esa línea de negocio con la edición del semanario Yo (1937). La guerra civil abortó dramáticamente ese nuevo camino y a la nueva editora no le quedó más remedio que esperar la llegada tiempos mejores.

En 1941 retomó con fuerza su apuesta por el tebeo con la edición de uno de los productos mas innovadores del sector, la llamada Colección Sol, de la que ya nos hemos ocuparemos aquí más adelante. Poco después, hacia 1942, hizo su aparición este pequeño héroe que también tuvo una compostura editora cuanto menos curiosa. La colección fue planteada en formato vertical y con doce páginas de historieta: once dedicadas a Kid Roney y una compuesta por un revoltillo de mini historietas de carácter humorístico firmadas en su mayoría por un joven Cifré. Pero las dos características más singulares fueron sin duda la utilización de la técnica litográfica, con tintas planas, y la utilización de más de una tinta en todas sus páginas: unas en tricromía y otras a dos colores. Curiosa también la elección de los colores, nada convencionales para la época.

Página interior del cuaderno núm. 1

Sorprendente también el precio de venta (40 cts.), especialmente si tenemos en cuenta la generosidad colorista de su interior. Y lo mismo se puede decir de la utilización del término Novela Gráfica, “Colección de Novelitas Gráficas de Aventuras”, para ser preciso. Definición sin duda avanzada para la época, aunque no exenta de objetividad.

La historia de Kid Roney tiene su inicio cuando éste salva la vida del famoso piloto Jim Gale (mas tarde Tom Huskins, sin mayor justificación al cambio), que según el propio Kid Roney es el piloto más famoso del mundo. Desde ese instante Kid hará todo lo posible por no separase de Jim (o de Tom), a pesar del rechazo inicial de éste. Un día en el que Jim (o Tom) se encuentra pilotando su avión en una misión peligrosa, descubre que lleva consigo un polizón que no es otro que le jovencito Kid. Más o menos como el encuentro entre Pedrín y Roberto, con la diferencia del tipo de transporte. 


Significar el trazo efectista de J. Nogueras, dibujante que nos obsequió en ese tiempo maravillosas creaciones del género fantástico en la Colección Sol (1941). Otro de sus trabajos tuvo lugar en Hispano Americana de Ediciones, con Pepe, Ruíz y Pujol (1944), para luego desaparecer del sector sin dejar rastro.


Portada del cuaderno núm. 1